img_argentemple img_argentemple  
 
 

+ PRENSA ARGENTEMPLE

 
     
 

img_argentemple
Revista PARA TI. Agosto 2006 // LA DAMA DE LOS TEMPLARIOS. María del Pilar Berenguer, tiene el cargo de Dama Oficial en una Orden que, no hace mucho, empezó a consagrar a las mujeres en cargos de importancia. Perseguidos por monarquías y papados, mantuvieron la Orden en pie hasta su reivindicación plena. Para Ti investigó quiénes son y qué proponen en pleno siglo XXI en la Argentina.

La Tau es la última letra del alfabeto hebreo. Puede interpretarse con el significado de "los elegidos por Dios". Seguramente, el hecho de que María del pilar Berenguer tenga esa letra dibujada en el escudo de su apellido, no fue azaroso en el destino espiritual que tomaría su vida. A los 73 asño, esta astróloga -viuda, madre de dos hijas: Alejandra (44) y Silvina (40)- es una Templaria y pertenece a la Orden Soberana y Militar del temple de Jerusalén, más conocida como los Templarios, una orden laica, cristiana iniciática y filantrópica, constituida por una congregación de personas, reunidas bajo un mismo ideal espiritual y ético.

Creer, respetar y amar con lealtad al Dios único y misericordioso; afirmar la base espiritual de la existencia humana; defender la justicia; proteger a débiles, indefensos y necesitados; luchar para superar el materialismo, la impiedad y la tiranía en el mundo moderno; defender la santidad del individuo; ser fiel a la verdad y respetar la palabra empeñada; evitar el rumor, la murmuración y la malediciencia son sólo algunos de lso principios de esta orden, en la cual Pilar comezó hace diezaños a interesarse. "Empecé leyendo libros porque me interesaba. Estaba haciendo un curso sobre simbolísmo y el profesor nos dijo que era importante investigar el escudo de familia de cada uno", cuenta esta mujar, que al poco tiempo hizo un viaje a España en 1998 para visitar un castillo Templario en León, que data del siglo II. Como si el destino lo prodijera, en las paredes de dicho castillo estaban dibujadas varias Tau. A través de una amiga, se contactó con Horacio Della Torre, el Prior general en ese entonces -y miembro fundador en la actualidad- de los Templarios. Pilar empezó como todos: yendo a las reuniones abiertas (las únicas a las que podía asistir). Luego, recibió su certificado de HTO (Hermanos Templarios de Oficio) y en junio de 2002 le dieron la investidura de Sargento y, desde entonces, presencia los llamados Capítulos, que son las reuniones secretas que tienen los Templarios una vez al mes. "Jamás he faltado a uno", dice esta mujer que en 2003 se invistió finalmente de dama y que hoy lleva el cargo de Dama Oficial.

Pero hubo un momento en que Pilar entendió por qué estaba en la orden: fuen cuando comenzó a hacer algo para ayudar a los que menos tienen. El objetivo -que data de los primeros Templarios- se concretó cuando la Orden se contactó con la Asociación de Padrinos de Escuelas Rurales (APAER). "Encontré mi lugar -reconoce Pilar-. Creo que las tareas como éstas son naturales en una mujer por su sensibilidad, su presidposición y la dedicación que les birndamos a los chicos. Son actividades que las siento propias de la mujer. Además, tenemos el instinto maternal que ayuda mucho". Desde su institución, además de apradinar varioas escuelas del interior del país, la Orden realiza distintas campañas comunitarias para comunidades indígeneas.

VIAJEROS DEL TIEMPO.

El Templario histñorico esra una organización que, expresamente, se proponíaser monática. Sin embargo, cumplía fines caballeresco relacionados con los servicios de armas. "Eran los que protegían a peregrinos que iban a Tierra Santa. Una vez en Palestina ayudaban a los cruzados también en batalla. Apesar de ser una orden son organización monática, os Templarios son seglares, es decir, nos son sacerdotes, por lo que les eran impartidos lso sacramentos por los capellanes pedidos a tal fin o por ellos mismos nombrados. Por supuesto, sumplen son los votos de obediencia, lealtas, defensa de los débiles y honestidad", explica Diana Roco Tedesco, doctora en historia en la UBA y licenciada en teología. "En la Argentina, así como Praguay, Uruguay, Brasil y Chile, existen filiales de la Orden Templaria que remiten su lejano origen a la Franicia del siglo XII. Es una orden secular, rigurosa, que sigue cumpliendo con los votos de probeza y servicio", agrega.

Pero, ¿qué tienen que ver estos monjes guerreros del siglo XI que llevaban una vida religiosa y contempletiva, y que se dedicaban a proteger a los peregrinos en su travesia desde la costa del mar Mediterráneo a Jerusalén , con estos hombres y mujeres de nuestro tiempo? Al parecer, bastante. Reunidos por Para Ti, el Prior General de la Argentina, Doctor Carlos Lacú-Puyou, el Senescal Facundo Della Torre, hijo del fundador de la orden en la Argentina, Horacio Della Torre, y la Dama Marías del Pilar Berenguer parecen estar algo tensos ya que ésta es al primera nota que dan todos juntos. Si bien lso dos hombres están vestidos normalmente, la dama lleva puesta -exclusivamente para esta ocasión- una capa blanca de fina tela con una crus roja que sobresale. La escena àrece propia de una típica novela de caballería de la época de lso cruzados. Pero no, ocurre aquí, en Buenso Aires, en un club privado del microcentro porteño. Son los templarios del siglo XXI, egualitos a los del siglo XI pero agiornados a un país y auna sociedad copletamente actual. Asegura que como buenos templarios, deben conducirse con humildad y ser "los más honorables, los más nobles, los más corteses, los más honestos y los más caballerosos. El templario debe servir a la Orden y no esperar ser servido por ella".

Pero además, el templario debe intentar llevar la justicia a todos aquellos que no la reciben, porque todos son hijos de Dios y Dios concedió a todos el don de la vida. Otra premisa es vivir cada día como un críitico del día anterior; de esta manera, cada nuevo amanecer será un paso hacia una mayor nobleza. "Somos una congregación que, habendo adherido a lso principios doctrinarios, morales y la vieja orden del Temple, creada en el año 1118, pensamos que hay muchas cosas que se pueden trasladar a la actualidad. Así como hay gente que tienen ideales religiosos o de excelencia, nosotros pensamos en reflotar los ideales de la caballería espiritual, los valores del débil y de la mujer, los valores del medio ambiente que Dios nos ha dado, como así también defender la palabra, la franqueza, la honestidad y, sobre todo, el maor a la patria, sea cual fuera las que nos toque", explica Lacú Puyou. "Las viejas reglas del Temple están adaptadas, hoy en día, a un código de conducta que nos rige y al cual adherimos. Esto estáactualizado; el templario activo hacía votos de pobreza, obediencia y castidad -explica el Senescal Facundo Della Torre-, Hoy, por ejemplo, la castidad la reemplazamos por la fidelidad con nuestras respectivas mujeres", agrega.

Muchas personas piensan que los Templarios pertenecen a la logia Masónica, quella otra sociedad "secreta" que aglutinó a muchos proceres argentinos. "Ellos quieren tener relaciones con lso Templarios y los Templarios no queremos tener relaciones con los Masones", dice, sin tapujos, Carlos. "La confusión viene porque en la masonería uno de lso grandes superiores es el caballero templario. Los masones suelen suelen decir que los templarios es una rama laica que se deprende de los Masones y esto no es cierto. La vestimenta es otra coas que lleva a la confusión., porque son parecidas", explica Facundo.

LA LLEGADA A LA ARGENTINA.

La orden Templaria nación en nuestro país en 1998 través de la Asociación Santa María del Buenos Aires, un grupo que buscaba recuperar los valores de la caballería medieval cristiana adaptados a la sociedad contemporánea. Impulsados por una identidad de objetivos, principios, metodologías y códigos de conducta comunes, la Asociación tomó la posta de la bandera del Temple en la Argentina y su fundador fue Horacio Della Torre. Hoy, la Orden no llega a tener más de cien miembros activos, que se reparten en torno a distintas sedes en Buenos Aires, Mendoza, La Pampa, Trelew y Entre Ríos. En Argentina está compuesta por miembros activos o titulares, y miembros asociados u honorarios, que no están onvestdos formamente, pero que colaboran desde sus campos de incumbencia personal o profesional. El ingreso a la Orden se produce siempre con el grado de Sargento y posteriorrmente los ascensos se logran por participación; estudio y trabajo. El Organo de la conducción de la Orden lo constituye su Consejo Prioral; que actualmente encabeza el Prior General Carlos Lacú-Puyou.

Sin dudas, lo que más llama la atención es ese halo de misterio que rodea a este tipo de sociedades. Tanto los Templarios, como los Masones, llevan a cabo reuniones secretas. Aunque sus miembros lo nieguen, los Capítulos son uno de esos "secretos" que esta orden mantiene a rajatabla. "Son reuniones que se llevan a cabo en forma de liturgia, es algo similar a cuando los feligreses van a misa", dice Facundo. ¿Son secretas? "No, simplemente preferimos llamarlas reuniones privadas. Se les informa únicamente a los que participan. Lo privado es privado y si lo voy a contar deja de serlo", dice Facundo entre risas. Carlos le saca un poc de misterio: "Es uan ceremonia donde están integrados hombres y mujeres a través de un ritual. hay una charla, unas palabras alusivas, como así también se tocan temas individuales".

El Prios general está vestido de traje y sólo lleva un pin distintivo con la Crusz Templaria. "Pero no es obligatorio llevarlo", aclara esta hombre que está casado hace 36 años, tiene cuatro hijos y tres nietos. El asegura que tampoco son Templarios 24 horas. "Para mis hijos tener un papá templario no es más que una locura del viejo", dice. ¿Y su mujer? ¿Quñe le dice? ¿Sabe al de los Capítulos? "Nos llevamos bárbaro -asegura-. Ella está al tanto de lo que tiene que saber. De los Capítulos no le cuento, porque no puedo". Carlos Lacú-Puyou es doctor en Ciencias Económicas y Contador Públic, pero se reconoce un fantástico de la historia medieval. "Hace dieciocho años cayeron en mis manos las órdenes militares de los temples, y leyendo eso me di cuenta que había muchas cosas de economía que son impresionantes", dice este hombre, que en cuatro años pasó de ser un estudioso de la Orden a Prior General. En 2002, su cuñado fue quien le hizo conocer la Orden en Argentina. En esa época, Horacio Della Torre le regaló un libro. "A un futuro templario", fue la dedicatoria. Y Carlos supo que esa Orden iba a ser algo importante en su vida. Tiempo después, fue nombrado Sargento . En junio de 2003, justo cuando lo nombraron Caballero, falleció Horacio Della Torre. Entonces asumió, de acurdo con el reglamento, el priorato Oscar Cunese, que hasta entonces había sido Senescal. Pero Cunese falleció en frebrero de 2005. En marzo de ese mismo año, y por decisión unánime del Consejo PRioral, asumió Carlos como Prior General de la Argentina.

QUIERO SER UN TEMPLARIO.

La curiosidad histórica es la principal atracción de quienes quieren saber algo de esta orden. "Les interesa mucho la investidura, la capa, sacarse la foto o ponerse una cruz. Estos no son los fines nuestros", explica Della Torre. Para ser templario hace falta investirse, previamente, accediendo a un número de legajo. Luego, esa persona debe ponerse en contacto con un templerio que lo adoctrine con un mínimo de conocimiento del Temple a través de la lectura de dos o tres libros básicos e su historia. Una vez que la persona quiere profundizar en el tema, se le da un formulario de ingreso con muchas preguntas sobre la manera de pensar y sentir, como así también sobre la espiritualidad. No es obligatorio ser católico, pero sí ser cristiano.

¿Cualquiera, entonces, puede ser Templario? "Para ser parte de la Orden es importante que esa persona lleve a cabo lo que nosotros llamamos el TEO (Trabajo, Estudio y Oración). Las tres áreas deben ser llevadas a cabo", dice Facundo. La Oración tiene una doble faceta: una es personal y otra, grupal. El estudio es otra parte muy importante. "Apostamos a la autosuperación personal". Hacemos trabajos de investigación personal y estudiamos los temas históricos como los principios de la caballería medieval", cuenta Facundo. El Trabajo es la tercera rama. "Ora et labora", es el lema y significa ora y trabaja. "San Bernardo (el inspirador de la Orden) decía que es muy difícil pensar en la espiritualidad, si al otro día tenías qué pensar en que van a comer", cuenta Carlos. Según las estadísticas, muchas personas empiezan formalmente pero luego no demuestran participación, no trabajan o no estudian. "Nosotros les decimos que están en sueño, es decir, en un estado de letargo", detalla Facundo. Algo parecido pasaba en la antigüedad: la orden del Temple acumulaba 30 mil personas. Sin embargo, sólo cinco mil eran caballeros. "Hay gente que se acerca, que nos ayuda en nuesta tarea y se le da el título honorífico de hermano templerio de oficio. Lo consideramos miembro activo, pero no participa de todas las reuniones", cuenta Facundo, quien asegura que han llegado a recibir hasta 1.000 consultas al mes. ++

 
     
     
   
       
    menutop